Aunque la ceremonia era simbólica, el actor y su novia pretendían casarse legalmente en breve.
Solo dos semanas después de haberse casado, Eddie Murphy y su compañera sentimental, Tracey Edmons, han decidido no continuar con su relación.
Aunque la ceremonia, celebrada el día 1 de enero en Bora Bora, era una unión meramente simbólica, la pareja tenía pensado casarse legalmente en los próximos días en EE.UU., algo que finalmente no ocurrirá. «Tras considerarlo y después de hablarlo mucho, hemos decidido que no llevaremos a cabo la ceremonia legal porque no es necesario seguir definiendo nuestra relación», señalaron el cómico y la productora en un comunicado conjunto enviado en exclusiva a la revista People.
«Si bien la reciente unión simbólica en Bora Bora era una representación de nuestro profundo amor, la amistad y el respeto que tenemos el uno por el otro a nivel espiritual, hemos decidido seguir como amigos», añaden.
Murphy y Edmons comenzaron su relación en otoño de 2006 y esta hubiera sido la segunda boda para ambos.