El cantante, que lleva 23 años en los escenarios, estrenó ayer su propia estrella en la célebre acera hollywoodiense.
Ricky Martin estrenó ayer su flamante estrella en el paseo de la fama de Hollywood, galardón que le ha sido otorgado por sus 23 años de carrera como artista y por los 55 millones de discos vendidos.
«Este es un día muy especial para mí porque mi trabajo ha sido reconocido, quizá porque todo lo que hago trato de hacerlo bien y con mucha pasión», dijo a la prensa el puertorriqueño. Su estrella es la número 2.351 y está ubicada a unos 50 metros del teatro chino en el bulevar, entre las de las actrices Olivia Newton-John y Greta Garbor.
El cantante también es reconocido por su labor humanitaria. «Ricky Martin es una estrella no solamente por vivir la vida loca, sino también por vivir la vida generosa. Detrás de este artista hay un Ricky Martin que ha dedicado incontables horas y energía luchando contra el tráfico humano y el turismo sexual, ha llevado su mensaje a las naciones Unidas, el Departamento de Estado (de EE.UU.) y hasta a la reina de Jordania», destacó el alcalde de Los Angeles, una de las autoridades que acudieron al acto.