Ha buscado el consuelo en su familia (de la que lleva separado cuatro años). Ahora está de vuelta en el rodaje de “House”, la serie que le ha dado la fama (y lo ha agotado).
El éxito y el dinero no dan la felicidad. Y si no que se lo pregunten a Hugh Laurie (48), a quien su alter ego, el doctor House, alzó al Olimpo de la fama, para luego dejarlo caer en las garras de la depresión. Las alarmas saltaron a finales de octubre, cuando Laurie abandonó por sorpresa Los Ángeles, donde se rueda la serie, y se marchó a Londres, donde viven su mujer y sus tres hijos. Días después, el médico más famoso de la televisión reconocía su enfermedad, causada por su obsesión con la serie (por la que cobra unos 300.o00 dólares de media por episodio), la intensidad de los rodajes y los cuatro años que lleva separado de su familia. Poco a poco, Laurie se recupera. Ya ha vuelto a Los Ángeles, pero con hábitos nuevos, como el deporte. ¡Buen plan!