El actor apura sus días de vacaciones en compañía de su hermano Carlos saliendo a pasear en el barco de un amigo. En breve tendrá que trasladarse a rodar a Barcelona y Asturias.
Desde el Festival de Cannes —donde presentaba No Country for Old Men, de los hermanos Coen— Javier Bardem (38) se quedó con ganas de darse un chapuzón. Así, no ha perdido ocasión de subirse al barco de un amigo, el Timón de Roche, menos glamouroso que los yates monegascos, pero para el caso... En una travesía solo para hombres (con el morbo que nos daría verlo con novia/ligue), el actor se subió a la cubierta en compañía del patrón-amigo de la embarcación y de su hermano, Carlos Bardem (44).
Los tres zarparon de Puerto Banús (Marbella) y, pertrechados de una buena protección solar y de gorras, se perdieron en alta mar. Solo allí pudimos ver lo que esperábamos: los músculos prietos de Bardem, bronceados y marcando atributos con un minibañador. ¡Qué calor, se nota que ha llegado el verano!