Tras una gran temporada en la Liga italiana, Luis Figo se ha tomado unas vacaciones. Al sol, nos demostró por qué lo echamos tanto de menos.
Sí, lo sabemos: el titular no es el más original del mundo, pero es que al ver estas fotos no se nos ocurre otra cosa. Luis Figo (34) sigue quitándonos el hipo cada vez que los flashes lo inmortalizan. Si fuéramos el tomate, empezaríamos con el ya mítico “uyuyuyuyuy”, pero intentaremos serenarnos. ¡Uyuyuy…!
En fin, a lo que íbamos. Así cazaron nuestros fotógrafos al futbolista que milita desde el 2005 (para nuestra desgracia) en las filas del Inter de Milán, flamante ganador del Scudetto de este año (lo que viene a ser la Liga aquí en España). Parte de la culpa la tiene este superfutbolista y superguapérrimo que, tras acabar la temporada, ha colgado unas semanitas las botas para dirigirse con sus chicas —su mujer, Helen Swedin (31), y sus tres hijas: Daniela (8), Martina (5) y Stella (2)— a su lugar favorito de vacaciones: el Algarve portugués. Y es que Figo, además de añorar su tierra (pasa el año entero en Milán), adora especialmente esta región del sur de Portugal. Allí le dio el “sí, quiero” a Helen hace exactamente seis años, algunos después de haberse conocido en Barcelona, cuando Figo jugaba en can Barça y ella descollaba como modelo. Así que cada visita a esta zona, donde la pareja tiene casa, es como una conmemoración de aquel día tan importante de sus vidas.
Jugando con las peques con una minitabla de surf o haciendo castillos de arena, Figo pasó un bonito día de julio. A su lado, bellísima, Helen. Y es que, cuando vemos a esta pareja, no podemos evitar sentir envidia de la Swedin por tener a su lado a un pedazo de hombre como Luis, tan guapo y encantador. Pero, claro, al verlos a todos juntos, tan felices, no nos queda otra cosa que decir: “Chapeau”. Porque parejas tan bien avenidas como esta quedan pocas, la verdad.