Las mujeres de su vida

Enrique Iglesias se separó de su madre, a la que adora, con 7 años, cuando se lo llevaron a vivir a Miami. Y dice que en ese momento supo lo que era la soledad, hasta que llegó a su vida su adorada Seño, la tata que lo cuidó y a la que tuvo muy cerca hasta el día su muerte. En cuanto a su cuore, no se conocen muchas mujeres en su vida. Salvo algún esporádico rumor de romance, como el que lo vinculó con la actriz Jennifer Love Hewitt (28), nada. Hasta el 2002, cuando la tenista Anna Kournikova (26) llegó a su vida. Un apasionado beso en un videoclip del artista encendió una llama que aún no se ha apagado.
La familia

Sus padres, Julio Iglesias e Isabel Preysler, se separaron cuando Enrique tenía 4 años. Más tarde, con 7 años, se trasladó a vivir a Miami con su padre. Con él tuvo poca relación, ya que sus ausencias eran muy prolongadas. En la imagen, con su padre y hermanos: Chábeli y Julio José.
“Mi último disco ha sido mi trabajo más duro”.
Enrique Iglesias se sincera, después de tres años de silencio, y nos habla de su vida y de su nuevo trabajo, Insomniac, cuyo single (‘Do You Know’) ya se ha colocado en la cima musical. La suya ha sido una apuesta ganadora. Ha vuelto, y con mucha fuerza. T res años de insomnio, un problema con el que ha aprendido a convivir, y muchas idas y venidas de musas, han dado como fruto Insomniac, el nuevo trabajo de Enrique Iglesias (32). Su primer single ya arrasa.
—¿Es Insomniac tu mejor trabajo?
No sé si es el mejor, pero sí que ha sido el más duro. He tardado mucho tiempo en acabarlo. He compuesto más de 50 canciones, hemos hecho muchos cambios... No hay reglas para hacer un álbum, así es como yo lo he hecho.
—En tu primer single (‘Dímelo’ en la versión en español y ‘Do You Know’ en la inglesa) creas efectos de percusión con el sonido de una pelota de ping-pong. ¿Cómo surgió la idea?
Surgió cuando casualmente hicimos botar una pelota de ping-pong. Sonaba bien y pensé que era original. Es de esos sonidos que escuchas y te hacen gracia. Al final, se acabó convirtiendo en una canción.
—¿Eres un campeón del ping-pong?
No. Me gusta jugar, pero no soy un campeón. Crecí jugando a esto con mi hermano. Nos imaginábamos jugando torneos. Era muy divertido. No nos apostábamos nada, solo era orgullo. Él habrá ganado el 60 por ciento de las veces.
—Cambiando de tema, ¿alguna de las canciones de este álbum está dedicada a Anna? No me gusta nada decir en quién pensaba cuando escribí una canción. Pero, evidentemente, Anna algo tendrá que ver en este trabajo...
—Entonces, ¿no incluye ninguna canción especial para tu chica?
¿Mi chica? ¿Cuál de ellas?
—¿Tienes más de una?
Pues claro, tengo varias chicas en mi vida. No solo está Anna, también mi madre y mis hermanas son mis chicas.
—Pues volvamos a la pregunta, ¿hay en el álbum alguna canción escrita para Anna? Seguro que algo hay, adivínalo.
—¿También tengo que adivinar si os habéis casado Anna Kournikova y tú en secreto?
No, no nos hemos casado. No me importa hablar de esto. Odio hablar de dónde vienen mis canciones porque es algo embarazoso, pero del matrimonio no me importa hablar. No sé por qué la gente piensa que me he casado. Si lo hubiera hecho, ¿por qué no lo iba a decir?
—¿Piensas entonces en casarte?
No necesitamos casarnos, te ahorras muchos problemas. Las relaciones son duras. Creo que el matrimonio, los niños... lo cambian todo. No sé, no creo que esté preparado. A lo mejor, cuando llegue a los 40 será un buen momento. A esa edad no eres ni muy joven ni muy viejo, creo que es un buen momento. Solo tengo 32 años, y Anna solo 26. No digo que no crea en el matrimonio, es que sencillamente ahora no quiero.
—¿Alguna canción que te haga llorar? ¿Tienes alguna superstición?
No, que yo sepa... Aunque es posible que algún día llorara con alguna, pero la verdad es que no recuerdo con cuál. En cuanto a supersticiones, suelo tocar madera.
—¿Qué parte de tu cuerpo cambiarías?
Mi pene, que es muy, muy pequeñito (risas). Es broma, creo que cambiaría mis piernas, son muy debiluchas. Me gustaría tenerlas más fuertes, porque me encanta el fútbol.
—¿Tenías algún apodo de pequeño?
Sí, me llamaban Trípode.
—¿Por tus piernas?
(Risas) No, ahora en serio, no tenía apodos en el colegio. Espero que edites esto (risas).
—¿Qué hace a una persona sexy?
El talento hace sexys a las personas. Hay gente muy guapa, muchas personas a las que el talento las hace sexys. Cualquier talento, no necesariamente relacionado con la música. Yo siempre he visto muy sexys a profesoras y secretarias. Tuve dos profesoras muy guapas, pero mi debilidad son las secretarias.
—¿Y las tenistas?
También, pero sobre todo encuentro muy sexys a las secretarias.
—¿Qué es lo mejor de estar enamorado?
No sé, que es como vivir en una luna de miel, te sientes invisible, como si nada más importase, como si estuvieses aparte del resto del mundo, pero solo durante unas semanas (risas). En realidad, las relaciones son complicadas, para todo el mundo, yo tampoco soy ningún experto.
—¿Recuerdas cuál ha sido el momento más embarazoso que has vivido?
Varias veces me he caído de culo, y siempre ha sido realmente embarazoso. Esto me ha pasado a lo mejor tres o cuatro veces.
—¿Este nuevo disco está en inglés y español?
Sí. Empecé con la versión en español, son mis raíces y sentía que tenía que hacerlo.
—¿Todo suena más sexy en español?
Pues yo pienso que el italiano es más sexy que el español, igual que creo que el inglés también es un buen idioma para escribir canciones.
—¿No te asusta pensar que la gente hace el amor con tus canciones? ¿Lo hace?
Si es así, te puedo decir que no, no me asusta nada, me parece realmente increíble, la verdad.
—¿Cuál es la mejor canción de tu disco para hacer el amor? ¿Tú cuál pondrías para hacerlo?
Depende de si te gusta fuerte o flojo (risas). Yo últimamente he escuchado mucho a Police, aunque también a Marvin Gaye, Enigma o Josh Groban, entre otros.
—¿Ves el programa American Idol?
Sí, y me gusta Sanjaya Malakar. ¿Sabes por qué? Porque creo que es el desvalido. Tiene un buen timbre de voz, me gusta mucho como lo hace.
—Una de las canciones de tu álbum lleva por título Dulce Isabel. ¿Está dedicada a tu madre?
No. De 12 canciones que tiene el disco, hay dos que no escribí yo, y esa es una de ellas. Ya se llamaba así. La primera vez que la escuché les dije: ¿no podría haber sido con otro nombre?, ese es el de mi madre. La gente pensará, en fin... Pero no, no la escribí yo. De todas formas, aunque dedique mis canciones a mujeres con nombre y apellido, no me gusta hacerlo público.
—¿Tienes buena relación con tu madre?
Sí, mi madre es increíble.
—¿Cuál es el mejor consejo que te ha dado?
Que no tome drogas.
—Si no fueras cantante, ¿qué serías?
No lo sé, ¿piloto? Me gusta mucho volar, así que quizá podría ser piloto de ultraligero.
—¿Volar no es una afición un poco peligrosa? ¿Te gusta la adrenalina del riesgo?
No, volar en ultraligero es muy seguro. Ves desde el primer momento los problemas que puedes tener, así que lo controlas todo. Pese a lo que pueda parecer, no supone ningún riesgo. Además, también llevo un paracaídas.
—¿Te gusta cocinar? ¿Cuál es tu especialidad?
No tengo ninguna especialidad, básicamente porque no cocino. Normalmente como fuera, o si no recurro al ama de llaves, que hace comida de vez en cuando.
—¿Qué es lo que siempre llevas contigo cuando sales de casa?
Pues nunca salgo sin mi grabadora. La necesito para grabar mis melodías. Siempre llevo una conmigo, porque nunca sabes cuándo te va a venir la inspiración para escribir una canción.
Una vida atípica
Familia numerosa Enrique Iglesias (32) tiene dos hermanos: Chábeli (35) y Julio José (34), además de cinco hermanos por parte de padre y dos de madre: Tamara Falcó y Ana Boyer. Traslado a Miami Tras el secuestro en 1981 por ETA de su abuelo, el Dr. Iglesias Puga, él y sus hermanos se trasladaron a vivir con su padre a Miami. Para Enrique fue muy duro. Salto a la música Enrique mantuvo en secreto su vocación musical hasta el punto de que no contó nada a sus padres sobre su deseo de cantar hasta que casi tuvo su primer disco en la calle. Su primer disco El cantante se pagó su primer disco con la ayuda económica y anímica de la Seño (Elvira Olivares), la mujer que lo cuidó desde pequeño. A ella le dedicó el disco. Rivalidad paterna Con el éxito de su debut musical, el disco Enrique Iglesias, surgió cierta rivalidad entre el padre (al que parece que le costó digerir que le había surgido un competidor) y el hijo.