Pero no con alcohol, sino con tabaco.
Amy Winehouse causa polémica allá donde va. Su último episodio lo protagonizó durante un vuelo desde Londres a Glasgow (Escocia), donde tenía una actuación.
Según el diario The Sun, la cantante se encerró a fumar en el baño en tres ocasiones, con el consiguiente cabreo del resto de los viajeros, que tuvieron que esperar a que el baño quedara libre un total de media hora. Por si esto fuera poco, la alarma de humo no paraba de sonar y la gente comenzó a ponerse muy nerviosa. «Nuestra pequeña amiga está fumando en el baño. Es por eso que no se desactiva la alarma de humo», dijo una azafata.
Sin embargo, la actriz no fue denunciada, a pesar de que fumar en los aviones no está permitido.