La cantante no podrá actuar en un festival californiano por sus problemas con la justicia.
Amy Winehouse ha visto, una vez más, cómo el gobierno estadounidense le deniega el visado necesario para poder entrar en el país.
Según informa el "Daily Mirror", la cantante no podrá actuar el próximo 18 de abril en el festival de Música y Artes del Valle Coachella, una de las citas musicales californianas más destacadas en la que ella era una de las estrellas más destacadas del cartel, junto a Paul McCartney, Morrisey o The Killers.
Al parecer, las autoridades le han denegado el visado por sus problemas con la Justicia, y es que tiene pendiente una comparecencia judicial en el Reino Unido por una supuesta agresión a una mujer el pasado 26 de septiembre en Londres. Según su representante, la vocalista se encuentra «hecha polvo», ya que dicha actuación suponía para ella la cita más importante hasta la fecha en ese país.
No es la primera vez que Amy tiene problemas para poder entrar en EE.UU. En 2008, el retraso en la tramitación del visado la obligó a actuar a través de una conexión vía satélite en la ceremonia de entrega de los Grammy.