La cantante no podrá enseñar “carne” en su concierto en la capital malaya.
Gwen Stefani ha aceptado no vestir sexy en la actuación que tiene previsto realizar el próximo 21 de agosto en Kuala Lumpur (Malasia), tras las protestas de una agrupación de unos diez mil estudiantes musulmanes, que no veían con buenos ojos sus sensuales atuendos y sugestivos movimientos por ser impropios para los valores musulmanes.
La empresa que organiza el recital ha declarado que la cantante seguirá el código de ética local del país para artistas extranjeros, que prohibe la exhibición injustificada de "carne". "Gwen Stefani ha confirmado que no incluirá en su concierto ningún atuendo revelador. Se apegará a las pautas de las autoridades malayas para asegurar que su espectáculo no ofenda las sensibilidades locales", informó en un comunicado.
En Malasia, cerca del 60% de la población es musulmana. Según la guía oficial para artistas extranjeros, las mujeres artistas deben estar cubiertas desde el pecho hasta las rodillas; no deben saltar, gritar o arrojar objetos en el escenario o al público, ni tampoco pueden dar besos, abrazos, ni mensajes obscenos o relacionados con drogas.
El concierto, que será vigilado por las autoridades para garantizar este compromiso, forma parte de la gira mundial de Stefani, "Sweet Escape".