A falta del amor eterno muchas parejas se lanzan a un divorcio “para toda la vida”. Es el caso de Heather Mills (38) y Paul McCartney (64) cuyo divorcio-culebrón cumple hoy su enésimo capítulo.
Se acabó lo que se daba entre Heather Mills (38) y Paul McCartney (64), se acabó en lo que al amor se refiere porque lo cierto es que se tendrán que seguir viendo la cara en los juzgados. Hace pocos dias Heather acusó al ex-beatle de abusos y maltrato. Al parecer el episodio se produjo cuando Heather estaba dando pecho al hijo que tienen en común. Al parecer Paul cortó con el cristal de una botella de vino a su esposa cuando discutían sobre el periodo de lactancia adecuado. La segunda mujer de Paul quería alargarlo y a él le parecía que sus pechos, los de ella, erán sólamente de su propiedad. Literalmente. El asunto terminó cuando Paul, muy enojado, hcortó con el cristal de una botella a Heather.
Sobre este particular, algo chocante, los portavoces de Sir Paul McCartney han dicho que sólo hablarán de esos temas en los tribunales. Recordemos que Heather Mills batalló en los tribunales por recibir el 50% del patrimonio de su ex a cambio de los escasos cuatro años que vivieron juntos. Después la cifra se redujo bastante (aunque seguía siendo considerable)y comenzó otra batalla legal por la custodia etc. etc.