El conocido Dr. House sufre las consecuencias de vivir a miles de kilómetros de su mujer e hijos.
A Hugh Laurie, el dinero no le da la felicidad. Pese a ser uno de los actores de televisión mejor pagados del mundo (cobra más de 300.000 dólares por episodio), el conocido actor, que encarna a House, tiene depresión.
Así lo ha confesado al Sydney Daily Telegraph, en una entrevista publicada el pasado domingo: «Siempre estoy pensando en la serie. Soy demasiado neurótico y estoy demasiado convencido de que no voy a conseguir relajarme. Cada escena que rodamos, siento que es un desastre. Siento como si fuera verdad. Vuelvo a casa y mi cabeza está llena de los errores que he cometido a lo largo del día».
Laurie ha comenzado a ir al psicólogo, que le ha diagnosticado depresión. Al parecer, la causa de sus males está a miles de kilómetros de distancia, en Reino Unido, donde viven su mujer y sus tres hijos, según el periódico. Su trabajo tampoco se lo pone nada fácil para poder verles: trabaja catorce horas diarias de lunes a viernes y los viajes transoceánicos le resultan difíciles.
Esperemos que Hugh se recupere pronto.