Acudía a grabar un videoclip y a los premios de vídeos de MTV.
Las autoridades estadounidenses han impedido a Lily Allen la entrada al país, tras someterla a un interrogatorio de cinco horas sobre su historial delictivo.
Allen fue detenida en el aeropuerto de Los Angeles, al que llegó el domingo procedente de Australia para filmar un vídeo con el rapero Kanye West y asistir a los premios de vídeos musicales de MTV. La polémica cantante fue puesta en libertad tras ser informada de que su visado de trabajo había sido anulado por su detención en marzo pasado por agredir a un fotógrafo, según relató al "Daily Mirror".
Tras este acontecimiento, la gira estadounidense de Lily Allen, prevista para septiembre, corre peligro. Ella se muestra confiada de que para entonces no tendrá problemas. "Es mi intención cumplir mis compromisos en Estados Unidos en septiembre. El que lo pueda hacer depende de que las autoridades me den un nuevo visado de trabajo. Estoy segura de que podrá resolverse", explicó.