Quiere superar sus problemas con el alcohol y los medicamentos.
Kirsten Dunst ha sido la última celebrity que reconoce tener problemas con el alcohol y los fármacos, y que intenta poner remedio a la situación.
La actriz, que interpreta a Mary Jean en la saga de Spiderman, ha ingresado de forma voluntaria en el exclusivo centro de rehabilitación Cirque Lodge, el mismo donde el año pasado estuvo Lindsay Lohan y donde ingresó la semana pasada Eva Mendes.
Al parecer, la actriz estaba sumida en una depresión desde agosto del año pasado, después de su ruptura con el vocalista de la banda Razorlight, Johnny Borrel, y desde entonces eran habituales sus salidas y excesos.
La última vez que fue vista en actitud errática fue durante la pasada edición del festival de cine de Sundance, donde fue vista con Josh Hartnett en varios bares de la localidad, cancelando al día siguiente un encuentro con la prensa por sentirse indispuesta.