Pese a los rumores de una supuesta recaída.
Lindsay Lohan siente que su vida ha vuelto a la normalidad, tras haberse rehabilitado de sus adicciones a las drogas y al alcohol.
La estadounidense, que hará un viaje humanitario a África en breve, llamó a la radio para interesarse por unas entradas para un concierto y poder regalárselas a la sobrina de una amiga, pero al final acabó hablando de su vida personal con los presentadores.
«Creo que ahora mi vida es diferente y ha cambiado. Era hora de crecer, he pasado por mucho y ahora soy una persona diferente. Es increíble, todo me va bien ahora», reveló la actriz, que se ha vuelto envuelta en unos rumores que aseguran que ella y el chico que conoció en el centro de rehabilitación habían destrozado la habitación de un hotel en la que se encontraron botellas de bebidas alcohólicas vacías y restos de drogas.