La actriz retoma su carrera como cantante.
Una vez recuperada de sus adicciones, y mientras sigue cumpliendo con las obligaciones a las que se comprometió con la justicia para evitar una condena de varias semanas en la cárcel, Lindsay Lohan por fin ha retomado la producción de su nuevo disco, el tercero en su carrera como cantante.
Lindsay, que precisamente se vio obligada a retrasar la composición y grabación de sus nuevas canciones por los tratamientos de rehabilitación a los que se ha sometido a lo largo de este año, mantiene conversaciones con su discográfica y prestigiosos productores para dar forma a su nuevo material, que podría llamarse Nobody’s Angel.
Según ha comentado en algunas entrevistas, Lohan desea un sonido más urbano para su nuevo album, pero sin alejarse del pop.
Con sus dos primeros discos, la actriz logró unas ventas de unos 7 millones de copias en todo el mundo, de los cuales su primer trabajo consiguió 5.