Una tienda de animales se negó a venderle un cachorro.
Hacía mucho tiempo que Paris Hilton no nos daba titulares. Su última hazaña ha tenido que ver con su afición por los animales. La multimillonaria iba de camino a una sesión fotográfica y pensó que posar con una mascota sería más tierno, por lo que entró en una tienda de mascotas en Melrose Place.
Allí se encaprichó con un cachorrito de Yorkshire, pero según informa The New York Post, el empleado se negó a venderle el perrito porque consideraba que se trataba de una compra compulsiva. La rubia trató de convencerle, asegurándole que adora a sus mascotas y que quería ese bebé, pero su berrinche no dio resultado y, al final, la pobre Paris salió con las manos vacías.