La pareja contrajo nupcias el viernes por lo civil y el sábado por la iglesia bajo fuertes medidas de seguridad y el abucheo de los curiosos.
Este fin de semana se ha celebrado en Paris una de las bodas más esperadas del año: la actriz Eva Longoria y su chico, el jugador de baloncesto Tony Parker ya son marido y mujer.
El evento tuvo una celebración civil, oficiada el viernes hacia la una de la tarde por el alcalde de Paris, en la que la primera en llegar fue la protagonista de "Mujeres desesperadas", que acudió vestida de corto y de rosa Chanel. Pocos minutos después apareció el novio, vestido clásico, de oscuro y acompañado por algunos de sus compañeros de equipo.
Pero sin duda, lo más esperado era la ceremonia religiosa, programada para el día siguiente, sábado, en la iglesia de Saint-Germain-l’Auxerrois (más conocida como la capilla de los reyes de Francia). Más de mil personas, entre periodistas y curiosos, se agolpaban durante horas ante las puertas del templo, a la espera de ver a la novia vestida de Monique L’Huillier.
Sin embargo, un biombo gigante formado por telas grises y un fuerte dispositivo de seguridad impedían ver lo que sucedía, lo que ocasionó el cabreo y el abucheo del público, que no pudo ver a los novios ni antes ni después de la ceremonia. Ni siquiera la actriz, que llegó media hora tarde, acudió al lugar sagrado con el vestido de novia puesto. El motivo era la exclusiva de la boda, firmada para la revista OK!.
En torno a las 17h45, los vehículos con los 200 invitados dejaron la iglesia y emprendieron rumbo al castillo de Vaux-le-Vicomte, donde estaba prevista la gran fiesta, también a puerta cerrada.