GTRES

Ya ha llegado la repesca de 'Masterchef', ¡menos mal!

La esperábamos tanto como al sol.

VICTORIA LUPIÁÑEZ | CUORE.ES -

Sonrisas y lágrimas es lo que hemos tenido en el octavo programa de 'MasterChef', porque no solo hemos tenido la felicidad de ver volver a Dani, uno de los concursantes más queridos, sino que también nos hemos puesto un poco tristes al tener que despedir al bueno de Fabio, con la de risas que nos hemos echado con él...

Pero no adelantemos acontecimientos, porque antes de llegar a la ansiada repesca, los concursantes han tenido que pasar por una primera prueba, que ha consistido realmente en 3 minipruebas eliminatorias, relacionadas con la harina, y de las que salió el capitán de la prueba de exteriores.

Así que después de liarla con los grumos de la bechamel, los cupcakes y los suflés de queso (no sabían hacerlos ni en su casa), Marta se ha alzado con el ansiado premio de capitana, aunque no se habría puesto tan contenta de saber lo que le esperaba: ha tenido que poner orden a todos sus compañeros en un equipo único.

Han tenido que preparar un menú que se han repartido por parejas, y aunque la historia casi que acaba como el rosario de la aurora (ha faltado el canto de un duro para que vuelen sartenes y cacerolas), al final el tema 'palante como los de Alicante' y se han podido servir todos los platos. Mientras todo esto ha acontecido en el grupo de los concursantes, también han estado por allí los aspirantes expulsados, en su propia batalla por la repesca.

Ellos han tenido que cocinar diferentes tipos de cocido y la verdad es que los resultados han sido bastante buenos (aunque no han hecho pizza de cocido), aunque el jurado ha acabado dándoles para el pelo, porque habían sacado muy pocas raciones. Aún así, 'habemus' un claro ganador: Dani, uno de los concursantes más queridos, tanto por el público como por sus compis.

Todavía nos acordamos de las lagrimillas que se nos escaparon cuando le vimos despedirse de sus compañeros y abandonar las cocinas (a la vez que Eva). Menos mal que no ha sido para siempre y ya le tenemos de vuelta.

Al final Fabio, Oxana, Toni, Jon y Víctor se han ido de cabeza a la prueba de expulsión y se han encontrado con un reto de un par de calorías. Bueno, en realidad de 600. Los jueces han pedido a los aspirantes, que llevaban ya su delantal negro, que elaborasen un plato para el almuerzo y otro para la cena, que no tuviera más de 600 calorías.

¿Resultado? Nada parecido al menú de Kourtney Kardashian, ya que a todos se les ha ido la mano y se han pasado de calorías. ¿Hay premio? Sí: 15 minutos menos de tiempo de preparación. La cosa ya está de lo más seria... Tanto, que al final, Fabio ha tenido que colgar el delantal por pasarse mucho con las calorías y con las cantidades.

No te preocupes Fabio, nosotros te entendemos. Nuestras abuelas tampoco controlan las cantidades... ¡Pero son las mejores cocineras del mundo!