N / GETTY

Lewis Hamilton no es de piedra

En cuanto a críticas se refiere.

CUORE.ES -

La personalidad de Lewis Hamilton, su estilo de vida más propio de una estrella del rock que de un piloto de Fórmula 1 y su empeño por expandir su carrera a otras esferas, como el mundo de la música o de la moda, le han convertido en un personaje que levanta odios y pasiones, sin término medio.

Esa imagen pública que se ha construido es comparada en ocasiones con la de Kanye West -uno de sus ídolos- por su aparente indiferencia ante lo que el mundo opine o diga de él, pero lo cierto es que de puertas para dentro las críticas le afectan... y mucho.

"Recuperarme de algunas de las cosas que me han sucedido ha sido muy duro, tanto que en su momento pensé que no lo superaría", reconoce el campeón del mundo en una nueva entrevista a GQ.

En concreto, el aspirante a cantante se refiere a la polémica a la que se enfrentó el pasado diciembre tras publicar en sus redes sociales un vídeo en el que aparecía burlándose -de forma cariñosa, como ha recalcado una y otra vez- de su sobrino de cuatro años por haberse puesto un vestido de princesa.

"A día de hoy aún me arrepiento de haberlo subido, pero creo que es importante que las personas se responsabilicen de sus actos, y yo lo hice; eso era lo correcto", asegura en retrospectiva. "Estaba en casa con mi familia y estaba bromeando con mi sobrino. En ese ambiente de cariño, no me di cuenta de lo que había hecho hasta que empecé a ver los comentarios. En cuanto me percaté de mi error, eliminé la publicación. Me dije: 'Dios mío, ¿qué he hecho?'. Ni en un millón de años querría que nadie creyera que eso es lo que pienso, porque no lo es. ¡Si uno de mis mejores amigos forma parte de la comunidad gay!". 

A día de hoy, Lewis solo espera que nadie ponga en duda lo orgulloso que se siente de su sobrino y lo mucho que admira su valentía para expresarse sin prejuicios.

"Le adoro y me parece increíble que, con solo cuatro años, se muestre muy libre. De verdad que es lo que siento. Maldita sea, a su edad, en la década de los ochenta, yo no habría sido capaz de hacer algo parecido. Me parece perfecto, no tengo ningún problema con ello", ha concluido.