GTRES

La boda de Harry y Meghan viene con fotogenia de serie

CUORE.ES -

Desde que salieron a la luz su relación sentimental y sus planes de boda, el príncipe Harry (junto con todo un equipo de expertos en protocolo) ha sido el encargado de guiar a Meghan Markle en la nada sencilla tarea de adaptarse a las numerosas obligaciones que conlleva convertirse en un miembro de la familia real, pero aún hay un terreno en el que la actriz ya retirada puede ser quien dé lecciones a su futuro marido: el de posar como toda una estrella de cine

Y ella sabe bien lo que se hace...

USA Network

Eso es justo lo que hizo la pareja en sus primeras fotografías oficiales después de anunciar su compromiso, que fueron tomadas en los jardines Sunken del palacio de Kensington y para las que Meghan rescató su experiencia frente a las cámaras con un resultado espectacular.

"En realidad Meghan fue como un regalo caído del cielo porque, aunque obviamente el príncipe Harry ya había realizado muchos posados antes, pero ella sabe de verdad cómo funciona un reportaje al haber participado en muchos", explica ahora en declaraciones a Entertainment Tonight el fotógrafo encargado de inmortalizar a la feliz pareja, Alexi Lubomirski, por quien se decantaron tras serles recomendado por un amigo en común. "Resultó maravilloso contar con su presencia en el set para que ejerciera de guía; Harry dejó que fuera ella quien tomara la iniciativa y se encargara de guiarle y resultó una experiencia muy agradable y natural".

Estos primeros retratos de los novios no estuvieron exentos de cierta polémica debido al atuendo elegido por Meghan para la ocasión, un vestido de Ralph & Russo que muchos consideraron más propio de una alfombra roja que de una futura royal tanto por sus transparencias como por su elevado precio: 56.000 libras.

"A mí me sorprendió mucho la reacción, la verdad", apunta Alexi, alegando que la protagonista de 'Suits' se decantó por la prenda en cuestión debido a que se adaptaba a su estilo (tan aplaudido por otra parte) y no por su lujosa confección. "Lo que sucedió fue que probamos varias cosas y eso fue con lo que más cómoda se sentía; no nos paramos a pensar si era demasiado 'nude' ni nada por el estilo. Nuestro objetivo era que estuviera a gusto y pudiésemos sacar algunas fotografías bonitas".