Netflix

Miguel Ángel Silvestre aclara dudas sobre su orientación sexual

MÁS claro, agua.

CUORE.ES -

La tendencia del gran público a asociar a los actores y actrices con los personajes que interpretan, en especial con aquellos que les dieron la fama, es un fenómeno al que no ha escapado Miguel Ángel Silvestre (36). En España nos ganó gracias a  'Sin tetas no hay paraíso' y después en 'Velvet', pero esa imagen suya que el público se había forjado cambió radicalmente cuando dio el salto internacional.

Su primera gran oportunidad llegó de la mano de Lana Wachowski en otra serie, 'Sense 8', en la que da vida a un actor homosexual llamado Lito que le ha convertido en todo un icono entre la comunidad LGBTQ y que, debido en gran parte a su magistral trabajo, ha conseguido que muchos asuman que, al igual que sucede en la ficción, en la vida real también le atraen los hombres.

Por su parte, a MÁS no le molesta en absoluto esa curiosidad acerca de su orientación sexual y, al contrario que otros compañeros de profesión, no tiene ningún reparo en aclarar las dudas de sus fans al respecto.

"Nunca me he encontrado cara a cara con alguien que me preguntara al respecto, pero no me importaría, ¡pueden preguntarme si quieren! No oculto nada de quien soy", asegura Miguel Ángel en una nueva entrevista a la revista Attitude. "Les diría que trato de hacer honor al personaje y que me siento orgulloso de él, y que haré lo que sea necesario para interpretarlo como se merece. Así que en parte resulta halagador que alguien piense que soy gay, porque yo doy vida a ese papel con todo mi cariño y trato de no ser nada turbio cuando me meto en su piel".

Ese respeto que siente hacia la producción de Netflix se extiende a las escenas de sexo que ha rodado en varios episodios y es una de las razones que le ayudan a abordarlas como una parte más de su trabajo.

"Tienes que soltarte y confiar. Pero es cierto que cuando nos tocaba rodar alguna toma más arriesgada, Lana se sentaba a hablar con nosotros para explicarnos lo importante que era para ella contar la historia y cómo la sexualidad era clave para hacerlo porque trata sobre establecer una conexión y tener empatía, y al final se trata de un momento de vulnerabilidad en el que en el fondo todos somos iguales. Nos hacía sentir que estábamos haciendo algo que merecía la pena", asegura con naturalidad.