Darryl Dyck / GTRES

Y al final... Oprah no será presidenta

CUORE.ES -

Aunque no es ni mucho menos la primera vez que se ve obligada a desmentir rumores sobre un hipotético deseo de entrar de lleno en la vida política estadounidense (nada menos que postulándose como futura candidata a la presidencia) la presentadora Oprah Winfrey no ha dudado en aprovechar su última intervención pública para descartar definitivamente la posibilidad de que, en el año 2020, vaya a enfrentarse a Donald Trump para tratar de arrebatarle el sillón del Despacho Oval.

En la línea de las anteriores declaraciones que ha pronunciado al respecto, la estrella televisiva ha vuelto a dejar patente que no está en absoluto "interesada" en liderar la campaña del Partido Demócrata de cara a la próxima carrera para ocupar la Casa Blanca, entre otras razones porque ni siquiera se siente capacitada para ocupar un cargo que entrañe tanta responsabilidad.

"Siempre he sido una persona muy segura de mí misma en relación con lo que sé que puedo hacer y con lo que no. Y no, no me interesa [ser presidenta]. No tengo el ADN necesario para un trabajo de estas características", ha afirmado con rotundidad en conversación con la revista InStyle.

A pesar de sus reiteradas negativas a la idea de que pudiera estar planteándose dar el salto a la política de su país, lo cierto es que las conjeturas que han venido surgiendo sobre este asunto, así como el debate que se ha originado en torno a lo acertado o no de su ya rechazada candidatura, no han dejado de intensificarse en las últimas semanas debido precisamente a la elocuencia de la que Oprah hizo gala en la pasada ceremonia de los Globos de Oro, en la que volvió a poner de manifiesto su talento como oradora por medio de un potente e inspirador alegato en contra de la discriminación y el trato vejatorio que han venido sufriendo sistemáticamente las mujeres.

De hecho, el impacto tan positivo que tuvo su discurso en la opinión pública y los medios de comunicación de todo el mundo acabó desembocando en la creación de un influyente movimiento (en torno al presidenciable eslogan #Oprah2020) con el que forzar de alguna forma su candidatura, una iniciativa que se vio respaldada rápidamente por figuras de la talla del director Steven Spielberg o la actriz Meryl Streep, y que incluso llevó al propio Trump a pronunciarse sobre la perspectiva de competir contra Oprah en poco más de dos años y medio.

"Sí, podría derrotar a Oprah. Sería muy divertido competir contra ella, porque la conozco muy bien y la tengo en alta estima. Pero no creo que vaya a presentarse, la verdad", aseguraba en un encuentro reciente con periodistas y, todo sea dicho, acertando de pleno con su predicción.