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Ruby Rose quiere ser mamá

Pero no todavía, ¿no?

BANG SHOWBIZ | CUORE.ES -

Ahora que la actriz Ruby Rose disfruta de un momento de estabilidad sentimental inmejorable junto a su actual pareja, la cantante Jessica Origliasso, resultaba casi inevitable que volviera a revisar los planes de futuro que se había hecho al respecto hace un tiempo y que, en su momento, pasaban inevitablemente por contraer matrimonio y tener hijos. 

"Soy una romántica y cuando era joven no paraba de pensar en casarme y formar una familia. Mis otras relaciones no funcionaron, pero fueron todas maravillosas, no hay ningún tipo de resentimiento en ese sentido", explica la australiana en una entrevista al suplemento You, en la que reconoce que, para su chica y ella, aún resulta un poco pronto para pensar en el primero de esos pasos. "No sé qué pasará con lo de casarme. Sé que nos queremos muchísimo y que somos inseparables. Las dos cocinamos. A mí se me da mejor preparar los acompañantes y ella se encarga de los principales. Es que yo no tengo paciencia". 

Respecto a la posibilidad de convertirse en madre, la intérprete es consciente de que ahora que su carrera en Estados Unidos por fin ha dado el salto a la gran pantalla -es una de las nuevas protagonistas de la tercera entrega de 'Pitch Perfect'- no sería el mejor momento para decidirse a adentrarse en la maternidad, especialmente porque no contaría con el apoyo de su familia.

"Siempre he querido niños, pero no podría criarlos lejos de mi madre y de mis abuelos. No estoy lista para hacerlo así. Acabo de empezar a trabajar en el cine y estoy recibiendo oportunidades increíbles, pero eventualmente me gustaría regresar a Australia, mudarme a algún lugar cerca de la playa, tener un par de críos y una decena de animales. Ese sería mi sueño".

 

 

El hecho de que Ruby prefiera aplazar cualquier cambio en su estado civil o lugar de residencia no significa que no esté completamente comprometida con su chica. 

"Lo intentamos pero entonces no podíamos tener una relación seria, porque las dos bebíamos, éramos salvajes y rebeldes. Pero ahora es diferente. Ese cliché de que no puedes vivir con alguien hasta que aprender a quererte a ti mismo es verdad. De alguna forma, cuando sales de los veinte, empiezas a dejar de preocuparte por las pequeñeces y te das cuentas que ya no importa si eras más guapa o delgada cuando tenías 21. Sí, puede... pero era miserable".